May 262010

Cuatro había conseguido que dejase de mirar sus noticiarios deportivos después de la estupenda reacción ante la crisis provocada por Manolo Lama, de la reacción en medios online ni hablamos que fue de risa, pero no contentos con ello quisieron meter aún más la pata y destrozaron un momento que llevaba seis años esperando: el episodio final de LOST.

Las dificultades que se sacaron de la manga de retransmitir un capitulo en tantos países son absurdas. ¿Nos van a contar ahora, después de tantos años de emisiones simultaneas que es complicado técnicamente poder ver un capítulo de una serie de televisión varias horas después de que se haya empezado a emitir en su país de origen? ¿En plena era de internet? Que no nos tomen el pelo. Me vienen a la cabeza mil ejemplos de temas mucho más complicados que se llevaron a cabo con absoluta profesionalidad con menos medios técnicos disponibles, como la llegada del hombre a la luna, o cualquiera de las miles de retransmisiones deportivas de los últimos veinte años. La triste realidad es que Cuatro tuvo tiempo de sobra para preparar el capítulo sin dificultades y que no lo consiguieron.

Las cagadas del otro día, los subtítulos desincronizados y cortados, las traducciones discutibles, los seis o siete minutos de metraje que nos quitaron por la cara, la tertulia sin sentido que organizaron al terminar el capitulo, solo se explican ante una falta de competencia o interés por parte de la cadena.

Nada de esto sería excesivamente grave si Cuatro hubiese pedido disculpas por todo pero no, durante todo el día cundió el autobombo en sus programas acabando de rematar las enormes cagadas durante el capítulo.

En resumidas cuentas nunca más volveré a confiar en Cuatro para seguir una serie ya que me han vuelto a decepcionar y van unas cuantas.

May 102010

El otro día en un evento comentaba la historia de la compañía de Alierta en Internet como ejemplo de qué no ha de hacerse en la red. Todo surgió a partir de tirarme a la piscina y predecir que las OMV (Operador Móvil Virtual) se estaban comiendo el mercado de Movistar y Vodafone (como futurólogo no tengo precio aunque para ser sinceros era jugar sobre seguro) y como Movistar reacciona como las empresas carcas, atacando al enemigo.

Cuando llegó internet intentó hacerse un hueco mediante sucesivos fiascos como Infovía, la propia red paralela a internet de Movistar (si, de risa), Terra (el típico ejemplo de que la avaricia rompe el saco), o la red social Keteke el más reciente y vergonzoso de todos en el que la compañía se gastó una millonada en publicidad para nada.  El caso de Keteke es especialmente sangrante por varios motivos:

Primero, la peregrina idea de pedir el número de teléfono móvil a los usuarios en el proceso de registro, seguro que en unos años se estudiará en todas las facultades.

Segundo, hacer venir a Paris Hilton para promocionar la red y que la gente únicamente se quede con la presencia del famoso (el motivo no es que trascendiese precisamente).

Tercero, Hace años a golpe de las cuatro de la mañana empecé a ver gente con narices postizas verdes. En un ejercicio de derroche los responsables de marketing de Keteke se habían gastado un pastón en 4 millones de narices de plástico para promocionar la red social entre el público universitario, un ejercicio que se demostró inútil porque ni una sola persona de las que tenían la narizita de marras sabía a qué venía el cuento.

Cuarto, Keteke en uno de sus últimos intentos por levantar la cabeza se apuntó a la moda de Twitter a lo bruto y, como no podía ser de otra forma, metió la pata hasta el fondo.

Lo que realmente sorprende del tema es que Movistar no ha aprendido de sus propios errores y sigue intentando abrirse paso en internet a la fuerza. Las últimas de Movistar ya son conocidas, pretender cobrarle a Google una tasa es una majarada que no puede acabar bien, cobrar por cobrar apuntándose al carro del modelo de negocio SGAEro. Sacar beneficio de donde y a costa de lo que sea, algo que les está costando muy caro.

Apr 272010

Elena Sanchez, directora de contenidos de Cuatro, ha confirmado el rumor: Cuatro nos ofrecerá el próximo 23 de mayo el final de LOST en emisión simultánea subtitulada. Un final atípico para una serie que ha sido maltratada por la cadena al no poder encontrarle un hueco dentro de su programación habitual.

La cuestión es si los miles de seguidores de la serie en nuestro país no dormirán esa noche para poder ver un último capítulo repleto de anuncios y promos de Cuatro. El último capítulo de una serie que llevan siguiendo seis años a golpe de “emule” sin anuncios, sin esperas y con pocas horas de diferencia respecto a los espectadores estadounidenses.


PD: Por cierto, genial esta promo de LOST.


Apr 212010

Al margen del chiste fácil – ¡Cuánto tiempo libre tienen para desperdiciar! – los datos de NetProspex nos muestra uno de los verdaderos caballos de batalla de la comunicación del futuro, el control sobre lo que los propios empleados tienen que decir.

El Manifiesto Cluetrain ya avanzaba hace una década que Internet no tiene ninguna necesidad – y lo que es peor, ningún interés – de hablar con robots corporativos que se dediquen constantemente a repetir mensajes básicos. Internet quiere hablar con personas reales, con voz real, con problemas reales. Puede ser un arma peligrosa pero muy efectiva.

El verdadero dilema vendrá cuando haya que distribuir los recursos entre la gestión de las comunidades online derivadas de la actividad de la empresa y la gestión de las intervenciones de los empleados de la empresa en sus propias comunidades online. El éxito derivará del correcto equilibrio entre ambos. Obviamente las empresas que promuevan la formación constante de sus empleados en el uso efectivo de las plataformas a su disposición tendrán mucho camino ganado.

Y es que, personalmente, apuntarse a la moda de tener por narices un Community Manager tal y como se entiende actualmente me parece quedarse a medio camino. Tiempo al tiempo.

Apr 132010

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Los mensajes multimedia tienen mala fama debido a la sobreexplotación de las operadoras de telefonía móvil y empresas con métodos cansinos de comunicación que han conseguido a la larga que el consumidor los perciba tan dañinos como el más molesto spam de correo electrónico.

Sin embargo la experiencia nos dice que una plataforma que permite comunicarse con miles de personas en tiempo real tiene que ser por fuerza útil y que, por tanto, su efectividad dependerá de la capacidad que tenga el usuario de decidir si quiere recibir la información que se le ofrece.

Usualmente los MMS llegan al usuario en forma de mensaje no solicitado lo que supone no mucho más que la adaptación del tradicional correo comercial a las nuevas tecnologías y suelen tener el mismo fin, en el mejor de los casos acaban en la papelera de reciclaje.

Hace años durante el contacto con las marcas patrocinadoras de un evento en el que participaba pude comprobar de primera mano como los propios directivos rechazaban el empleo de MMS como un valor añadido al producto. No los consideraban útiles a la hora de transmitir información por la razón que antes comentaba: la gente no los lee.

Tomamos entonces la decisión de implicar a los destinatarios informándoles de qué era exactamente la información que iban a recibir, cuando iban a recibirla y cómo iban a recibirla.

Se demostró que al incluir en el mensaje información relevante sobre el evento y su proyección el número de envíos pasaba de un escaso 20% a cerca de un 60% * con lo que la presencia de marca asociada a la herramienta veía compensada su participación.

De estas experiencias saqué las siguientes conclusiones

1.- Es muy relevante la información incluída en los mensajes multimedia en su difusión. De hecho, es extremadamente importante que incluya información importante y no “paja”

2.- En los mensajes multimedia la apariencia y extras no son factores determinantes de éxito. A mayor tamaño del mensaje mayor número de datos a transmitir con todo lo que eso conlleva.

3.- Si el receptor del mensaje sabe exactamente qué va a recibir está más dispuesto a aceptarlo. Cuanto mayor sea la implicación del receptor en el envío, mayor será su implicación con el mismo.

4.- Los mensajes multimedia son de “usar y tirar”, cuanto más claros y breves, mejor.

 

(* porcentaje estimado sobre el número de asistentes al evento que aceptó recibir el MMS)

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